Reutemann, una estrella brillante sin título
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Carlos Reutemann fue protagonista de la Fórmula 1 durante una década,
corriendo para Brabham, Ferrari, Lotus y Williams. Ganó 12 carreras, pero
aunque estuvo a punto de conseguir el título en 1981, nunca se coronó campeón
del mundo.
Hoy hace 46 años, Carlos Reutemann consiguió su primera
victoria en un Gran Premio, en Kyalami, Sudáfrica. Fue significativo no sólo
como el primer triunfo en el Campeonato Mundial de Fórmula 1 para un Brabham desde
1970, sino también la primera victoria para un auto de F1 diseñado por Gordon
Murray -por feliz coincidencia, en su país de origen.
El hecho de que Reutemann encontrara el éxito a principios de su tercera
temporada a este nivel no fue una sorpresa para el mundo de la Fórmula 1. La
mayoría de sus rivales lo esperaban desde que Carlos firmó con el nuevo
propietario de Brabham, Bernie Ecclestone, en 1972, ¡y consiguió la
pole position en su debut en un Gran Premio!
Aunque el resto de su temporada de novato fue desperdiciada por el
mediocre Brabham BT37, 1973 comenzó a mostrarse prometedor una vez que el BT42
de Murray llegó a las pistas. En una época en la que sólo los seis primeros
clasificados conseguían puntos, Reutemann fue recompensado seis veces en las
últimas nueve carreras de la temporada, incluyendo dos podios. Luego, cuando
Murray diseñó el sorprendente BT44 para 1974, Brabham comenzó a parecerse una
vez más a un equipo digno de su fundador, Sir Jack Brabham, y Reutemann
anotaría tres victorias ese año.
El bonito BT44B de 1975 se enfrentó a la rápido y fiable Ferrari 312T
de Niki Lauda, y ahora Reutemann tenía el problema contrario al del
año anterior. Murray había eliminado las fallas mecánicas del monoplaza
original para que el auto fuera casi a prueba de balas, pero le faltaba
velocidad, por lo que Reutemann quemaba sus neumáticos Goodyear tratando de
mantenerse al día con los autos rojos al momento de correr. Terminaría tercero
en el campeonato con una victoria, en Nurburgring, y otros cinco podios. Pero,
por primera vez en su carrera, se encontró con un duro compañero de
equipo, Carlos Pace, y le faltó velocidad en clasificación, una
tendencia que continuó en el '76.
Sigue siendo desconcertante. Dado lo sensacional que Reutemann
demostraría que podía ser, quizás Pace -que moriría en un accidente aéreo en 1977-
está ahí con Guy Moll, Ricardo Rodríguez, Johnny Servoz-Gavin y Stefan Bellof
como uno de los mayores talentos de la F1 que no pudo terminar de florecer. O,
como algunos han especulado, Reutemann dejó caer la cabeza al detectar un
vínculo más estrecho entre la dirección del equipo Brabham y Pace. La carrera
de Reutemann, muy parecida a la de René Arnoux, se vio dificultada por
aparentes cambios de humor que podían durar medio fin de semana de carrera o
media temporada.
No hubo victorias para Brabham en el '76, ya que Ecclestone había
reemplazado los motores Cosworth por Alfa Romeo de 12 cilindros. Los autos, a
pesar de la bella decoración del patrocinador Martini, no eran ni rápidos ni
fiables, y a Reutemann definitivamente le tocó la peor parte, no pudiendo
terminar nueve de las 12 carreras que disputó para el equipo ese año. Así fue
que Enzo Ferrari estaba empujando una puerta abierta cuando se
acercó al argentino para sustituir a Regazzoni en el '77. El cambio se produjo
pronto, sin embargo, cuando Lauda sufrió graves lesiones en Nurburgring, pero
justo cuando Ferrari confirmó a Reutemann para el GP de Italia en Monza, el
campeón defensor regresó y superó a su compañero de equipo, que pronto estaría
a tiempo completo, tanto en la clasificación como en la carrera.
Antes de continuar leyendo, repasa todas las victorias de Carlos
Reutemann en F1:
En la temporada del '77, Lauda y Reutemann estuvieron más o menos
igualados en cuanto a la clasificación, pero el frío Lauda, que tenía poco
tiempo para su compañero de equipo, se llevaría tres victorias y el campeonato,
mientras que Reutemann se llevó una sola victoria y el cuarto lugar en el
campeonato después de una temporada en la que se lo vio brillante en algunos
momentos y mediocre en otros.
Pero con Lauda dejando el equipo antes de que terminara la temporada,
Reutemann fue empujado al papel de líder de la escudería, con el recién
llegado Gilles Villeneuve como compañero de equipo, y Carlos
respondió magníficamente. Mientras que Lotus consiguió ocho victorias en 1978
y Mario Andretti ganó el campeonato, lo más cercano a una
amenaza constante al magnífico efecto suelo del Lotus 79 fue la Ferrari 312T3
de Reutemann, sin efecto suelo pero con neumáticos Michelin, que consiguió
cuatro victorias y el tercer puesto en el campeonato.
Así que su valor era alto cuando cambió a Lotus para
1979, pero la movida fue inoportuna: el nuevo Lotus 80 no funcionó bien en la
mayoría de los circuitos. Andretti conseguiría el tercer lugar en el debut del
bello monoplaza, pero lo usaría sólo dos veces más, mientras que Reutemann se
negó por completo a conducirlo. En su lugar eligió volver al Lotus 79, que a
estas alturas no era lo suficientemente rápido como para ser una amenaza seria
a la victoria.
El auto que se impuso en la segunda mitad de la temporada fue el
Williams FW07, y Reutemann aprovechó la oportunidad de cambiar al equipo
de Sir Frank Williams en 1980 y correr con el nuevo modelo B,
incluso si eso significaba firmar un contrato para correr como el N°2 de Alan
Jones en Williams. Ese acuerdo pronto dejaría de tener
importancia, ya que el australiano ganó cinco carreras y el título, a
diferencia de una única victoria de Reutemann en Mónaco y el tercer puesto en
el campeonato, superado también por Nelson Piquet, de Brabham.
Reutemann parecía dispuesto a dar vuelta la mesa en el '81 con el FW07C,
retomando su ritmo de clasificación (10-5 contra Jones), pero causaría
fricciones dentro de Williams que, a pesar del título de Jones, aún no había
levantado la restricción a Reutemann para ser el N°2. El argentino fue
presionado por Jones para que cometiera un error mientras lideraba el inicio de
la temporada en Long Beach, pero en Brasil, Reutemann mantuvo su ventaja bajo
la lluvia, no dejó pasar a su compañero de equipo y se fue a la victoria.
Volvió a ganar en Zolder -un triunfo con sentimientos encontrados para
Reutemann ya que en los entrenamientos había atropellado a un mecánico de
Osella en pitlane y el joven italiano murió- y tras la novena ronda de 15
previstas tenía una ventaja de 17 puntos en el campeonato. Sin embargo, sólo
dos veces más en las seis rondas restantes terminó en los puntos, y en las tres
últimas carreras del año condujo como si no quisiera realmente el campeonato,
ofreciendo poca resistencia a sus únicos verdaderos protagonistas, Piquet (que
se llevó la corona) y Jones.
Reutemann decidió unos días después del final de la temporada abandonar
el deporte, pero más tarde cambió la decisión, corriendo en los dos primeros GP
de 1982 para Williams y consiguiendo un podio, antes de volver a abandonar la
competición, esta vez permanentemente.
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